La extrema idiotez de llamar extrema derecha a VOX



Los podemitas y los lazis llaman extrema derecha a todo el que opine distinto que ellos y en esa categoría son capaces de meter al PP, a Cs y hasta a algún socialista despistado. Pero también hay muchos periodistas llamando extrema derecha a VOX sin ser precisamente golpistas ni fans del partido destrozado por Pablo Iglesias. Algunos seguramente lo hacen con la intención de ofender y desprestigiar y otros porque para seguir colocando al PP en la derecha necesitan situar a VOX en un extremo. Este artículo no pretende convencer a nadie de nada, lo escribo para aquellos que tienen dudas por haber escuchado y leído tantas veces decir que VOX es extrema derecha en medios de comunicación en los que confían.

Lo primero será definir qué es la extrema derecha. Hace unos años esta tarea hubiera resultado fácil, bastaba decir que la extrema derecha era el fascismo de Italia, el nazismo de Alemania, el nacional catolicismo de España, así como todos los herederos o simpatizantes de estos movimientos totalitarios que surgieron en Europa durante el siglo XX. Pero hoy existen tantas definiciones distintas de extrema derecha como realidades diferentes nos encontramos en cada territorio. Como en general la derecha se asocia con las ideas tradicionalistas y conservadoras, la extrema derecha consistirá en llevar estos planteamientos hasta su extremo más radical y aunque no todos comparten exactamente los mismos ideales, básicamente tienen en común muchas de las siguientes características:
-      Ultranacionalistas: luchan por la independencia de una región o por la cohesión de una nación más que por los intereses de sus ciudadanos.
-      Proteccionistas: protegen la economía del país mediante aranceles y limitaciones a la libre competencia.
-      Ultratradicionalista: tratan de mantener o restablecer a toda costa instituciones antiguas como la nobleza, o la religión.
-      Xenófobos: rechazan a los extranjeros tratando de mantener la pureza racial de su nación.
-      Antidemocráticos: rechazan el sufragio universal y las libertades civiles, son autoritarios y dictatoriales.
-      Violentos: recurren al uso de la fuerza para imponer sus ideas a los demás.
Obviamente al leer estas definiciones todos pensamos en los independentistas catalanes. Efectivamente, los lazis encajan perfectamente con todas estas características así que hoy en España podemos decir que sí hay extrema derecha en nuestras instituciones bajo las siglas de ERC y de JxCat.

Pero, ¿es VOX un partido ultranacionalista, proteccionista, ultratradicionalista, xenófobo, antidemocrático y violento? Los de Abascal otorgan una gran importancia a la defensa de la unidad de España y lucen con orgullo su bandera. Bueno, yo vi en 2015 a Pedro Sánchez dar un mitin en el Teatro Price de Madrid delante de una gigantesca bandera de España. No podemos olvidar que la unidad de España está siendo atacada de forma violenta por los golpistas catalanes que aún hoy persisten en romperla, así que todos los partidos constitucionalistas españoles, incluido el PSOE de Sánchez, coinciden en esto con VOX y nadie los tacha de extremistas por ello. Proteccionista no se le ocurre a nadie llamar a VOX, porque su programa económico es evidentemente liberal y ésta característica les separa definitivamente de todos los partidos de extrema derecha, ya que estos tienen en el capitalismo y el liberalismo a su mayor enemigo. En temas morales y religiosos VOX puede calificarse como un partido conservador, pero no ultratradicionalista. Así las posiciones que sobre el aborto o sobre el matrimonio homosexual mantiene VOX son las mismas con las que Mariano Rajoy se presentó a las elecciones de 2011 para después, con mayoría absoluta, traicionar a los votantes que habían creído en él.

Las propuestas sobre emigración de VOX han sido tachadas numerosamente de xenófobas, pero en realidad en sus listas concurren candidatos nacidos en diferentes países, de distintas razas y de múltiples religiones. Los de Abascal exigen que se cumplan las leyes sobre inmigración, que se combata a las mafias que se lucran con este problema, que se deporte a quienes crucen ilegalmente nuestras fronteras y a quienes cometan delitos graves, que se ayude a los países en desarrollo y que se afronte la inmigración atendiendo a las necesidades de nuestra economía y privilegiando a las nacionalidades que comparten nuestra cultura. Pedir que se cumpla la ley no puede ser extremista, ¿verdad? También dicen que son antidemocráticos porque proponen cambiar legalmente la Constitución para acabar con el Estado autonómico y sabiendo la dificultad que entraña esta propuesta por las mayorías tan amplias que son necesarias para llevarla a cabo, piden que se devuelvan competencias en educación, sanidad, seguridad y justicia. Promover cambios legales por los procedimientos previstos en nuestras leyes sólo puede ser tachado de antidemocrático por quienes en realidad aprecian poco la democracia española. Y finalmente en cuanto a la violencia, todos hemos visto como en VOX son víctimas de los ataques de antisistemas, comunistas e independentistas, y que jamás han respondido ni siquiera para defenderse.

Tampoco sería correcto calificar a VOX como populistas de derechas, porque muchas de las propuestas que hacen, como las referentes al aborto o a las autonomías, cuentan con un mayoritario rechazo por parte de la sociedad y les coloca en posiciones minoritarias. Por tanto hay que ser muy sectario o extremadamente idiota para decir que VOX es la extrema derecha. VOX es un partido con unas propuestas más conservadoras y otras más liberales, un partido de derechas con un programa similar al que tenía el PP antes de que perdiera su esencia, subiendo impuestos como el mejor de los socialdemócratas, manteniendo todas las leyes ideológicas del zapaterismo y cediendo ante los nacionalistas. Si el Partido Popular no se hubiera desviado probablemente no habría surgido VOX.


Publicado el 14/06/2019 en La Paseata

¿Nos vais a obligar a poner grabadoras en las mochilas de nuestros hijos?


El presidente del grupo parlamentario de Vox en Andalucía, Francisco Serrano, presentó la semana pasada una denuncia en el juzgado de guardia contra la concejal del PSOE y profesora de lengua en un instituto de secundaria canario, Aurelia Vera Rodríguez, por los presuntos delitos de amenazas, coacciones, injurias, delito de odio y contra los sentimientos religiosos; aparentemente perpetrados por un funcionario público contra menores de edad, adjuntando a su denuncia unas grabaciones de audio y sus correspondientes transcripciones literales. Dichas grabaciones se las había hecho llegar un grupo de padres que, alarmados por lo que sus hijos les contaban, habían escondido grabadoras en sus mochilas para así poder comprobar por ellos mismos lo que estaba ocurriendo en esa aula. Se da la circunstancia de que Francisco Serrano, que además de diputado es magistrado juez y fiscal en excedencia, lleva años denunciando casos de adoctrinamiento ideológico en las aulas.
En las grabaciones se escucha perfectamente cómo la profesora denunciada pronuncia un extenso mitin ideológico a sus alumnos menores de edad. Su discurso está plagado de las mismas estupideces que en las redes sociales repiten sin cesar los trols podemitas, argumentos endebles y datos falsos o tergiversados que utiliza contra el capitalismo liberal representado por Estados Unidos y a favor de la ideología comunista simbolizada por el chavismo venezolano y la dictadura cubana. Falacias absurdas contra las religiones a las que acusa ridículamente de ser antidemocráticas por naturaleza. En la clase de lengua de esta profesora socialista, cada vez que ella habla, se destroza la semántica, se machaca la sintaxis y se hace polvo la gramática más elemental, porque esas enseñanzas en realidad a ella le importan bien poco. Parece que Aurelia Vera sólo pretende transmitir a los niños su salvaje ideología feminista radical y supremacista, su odio al hombre y su desprecio a los que opinan diferente.
En medio de sus delirios propone sustituir el patriarcado por el matriarcado y para implementar este proyecto se le ocurre que habría que castrar a un alto porcentaje de los hombres, porque piensa ella que así perderían su fuerza física y se dejarían dominar por las mujeres, que representan, según ella, todo lo bueno de este mundo, como es la ecología, el antiimperialismo, la naturaleza y la no violencia. Esta medida le parece además de útil, justa, porque “los hombres han castrado a las mujeres sexualmente durante millones de siglos (sic)”… ya que, por culpa de los hombres, “los orgasmos femeninos aparecieron a partir de la década de los 60 y hasta entonces las mujeres no pudimos tener orgasmos”. ¿Qué más le dará a ella que sus alumnos sepan que los restos más antiguos de homo sapiens encontrados sean de hace unos 300.000 años o que los neandertales se extinguieron hace sólo unos 40.000 años? Ella suelta que las mujeres han estado millones de años castradas y el que quiera aprobar, que estudie.
Cuando la han pillado ha puesto la absurda excusa de que se trataba de una “recreación literaria”, una “ficción”, y la trola podría colar si no dispusiéramos de la grabación; pero después de oírla su justificación resulta absolutamente ridícula. Como muy bien dice Francisco Serrano, la fiscalía de menores debería intervenir de forma urgente para apartar de las aulas a una mujer que dice estas barbaridades a los niños. Pero el problema es que con toda seguridad no se trata de un caso aislado ya que son muchos los padres que denuncian situaciones similares. No es de recibo que la única forma como los padres podamos proteger a nuestros hijos sea poniéndoles grabadoras en las mochilas, ese debería ser el trabajo de las autoridades educativas.
Publicado el 11/06/2019 en Okdiario

El escrutinio bananero del presidente que intentó un pucherazo


En la tarde del sábado 1 de octubre de 2016 los partidarios de Pedro Sánchezfueron sorprendidos escondidos detrás de una cortina, votando en una urna que nadie sabe de dónde había salido ni qué tenía dentro, durante el Comité Federal de un PSOE roto por los intentos de su Secretario General de pactar con podemitas, independentistas y proetarras, para ser investido Presidente. Los gritos de “pucherazo” se escucharon entre lágrimas e insultos de unos militantes socialistas que no se podían creer lo que estaba ocurriendo. Sin ningún control, sin reglas, sin censo, sin urna verificada, sin interventor y tras un panel blanco, los pedristas intentaban convocar de forma secreta un Congreso extraordinario exprés. A Sánchez no le quedó más remedio que dimitir y una gestora se hizo cargo del partido. Un intento de pucherazo no menos tramposo que la tesis doctoral que le ha hecho acreedor del poco honroso título de doctor ‘Cum Fraude’.
Unos meses después Sánchez le ganó las primarias a Susana Díaz, pactó la moción de censura con proetarras vascos, golpistas catalanes y chavistas venezolanos, mintió asegurando que se trataba sólo de convocar elecciones y se pasó casi un año entero usando toda la maquinaria del Gobierno para hacer campaña electoral desde la presidencia. Lo que nos trajo a las elecciones generales del pasado 28 de abril y a las municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo. Elecciones que se han caracterizado por tantos escándalos e irregularidades que, como mínimo, hacen que se las califique como “escrutinios bananeros” que, casualmente, han beneficiado en todos los casos al PSOE de Pedro Sánchez, otorgándole la posibilidad de mantener grandes cuotas de poder y convirtiéndolo a él en el vencedor indiscutible de los comicios.
En Ibiza ganó el PP y de repente, se dan cuenta de que habían hecho mal el recuento, cambian tres concejales y pasa a gobernar el PSOE. En León miembros del PSOE convencieron a dos vocales para que rectificaran un acta que habían firmado por triplicado y así otorgarle la Alcaldía de la ciudad al PSOE, tras arrancar el concejal a VOX. En Badajoz al menos un interventor del PSOE fue sorprendido votando dos veces, una en la mesa en la que estaba censado y otra en la que ejercía como ayudante socialista, sospechando el PP que esto mismo lo pueden haber hecho otros de los más de 200 interventores del PSOE en la capital pacense. La Junta Electoral revisó 800 mesas en Zaragoza por irregularidades el 26-M, después de que se aceptase un recurso de la Chunta Aragonesista, quienes habían perdido un diputado en favor, otra vez, del PSOE. Múltiples errores que huelen a pucherazo que apesta y que han hecho que el Gobierno se escude detrás de la empresa adjudicataria del escrutinio, Scytl.
Lo que llama poderosamente la atención es que en anteriores elecciones municipales, autonómicas, europeas ni en las generales, nunca se han denunciado tantísimos fallos en el escrutinio como los que están siendo noticia desde la llegada de Pedro Sánchez al poder. El Pedro Sánchez que intentó mantenerse de Secretario General de su partido dando un “pucherazo” en su Comité Federal, el que es doctor ‘Cum Fraude’ gracias a una tesis “fake” con un alto porcentaje de párrafos plagiados, el que ha firmado un libro autobiográfico escrito por otra persona, el que prometió que su moción de censura era para convocar elecciones de forma inmediata. El problema es que el presidente del Gobierno de España no tiene ninguna credibilidad y debería haber dimitido al demostrarse que es un reputado tramposo. Pero como no lo hizo, todos los escándalos e irregularidades del escrutinio bananero nos hacen sospechar de él.
Publicado el 04/06/2019 en Okdiario