Votos nacionalizados por ‘El Saunas’


El 25 de octubre de 2022, la Directora General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, Sofía Puente, hermana del ministro al que le descarrilan los trenes, Óscar Puente, publicó en el BOE una serie de instrucciones dirigidas a las Oficinas del Registro Civil sobre el derecho de opción a la nacionalidad española establecido en la disposición adicional octava de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, así como en la anterior Ley 52/2007, de Memoria Histórica. Son leyes que pretenden mantener la memoria de las víctimas que padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Estas instrucciones de una directora general se han convertido finalmente en lo que ha venido a denominarse como la Ley de Nietos.

La mencionada disposición adicional octava era, en principio, «una regla para la adquisición de la nacionalidad española para nacidos fuera de España de padres o madres, abuelas o abuelos, exiliados por razones políticas, ideológicas o de creencia», además de incluir «a los hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros, antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978, así como los hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue reconocida su nacionalidad de origen en virtud del derecho de opción».

Pero la hermana de Óscar Puente hizo una interpretación bastante amplia del texto que había sido aprobado por los diputados en el Congreso. Donde la ley hablaba de nacionalizar a los nietos del exilio; ella dijo que, en realidad, quería decir «tanto los nacidos fuera de España de padres o abuelos originariamente españoles, como los nacidos fuera de España de padres o abuelos que por el exilio perdieron la nacionalidad española o renunciaron a ella». Y con unas simples instrucciones dictadas por una directora general, consulados y embajadas comenzaron a tramitar la concesión de la nacionalidad española a todos los millones de descendientes de emigrantes que, entre 1880 y 1930, mucho antes de la Guerra Civil, abandonaron España por motivos económicos, fundamentalmente hacia Latinoamérica.

Esta modificación legal introducida por la simple instrucción de una directora general, hermana del ministro Óscar Puente, tuvo como consecuencia directa e inmediata que, de unas previsiones iniciales de que se tramitarían unos cuantos miles de solicitudes de nacionalidad, finalmente, embajadas y consulados se vieran desbordados por más de 2,5 millones de solicitudes. Se trata de una cifra que supone que se están nacionalizando a más personas que habitantes tienen La Rioja, más Cantabria, más Navarra, más Asturias, todas juntas; lo que implica más que duplicar el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), elevándolo a más del 6% del censo total.

En términos de crítica estrictamente jurídica, debemos decir que no parece lo más adecuado que una reforma tan sustancial, que ha permitido reconocer la nacionalidad a millones de personas cuyos vínculos con España proceden de emigraciones de hace más de un siglo, se haya formalizado mediante la instrucción de una simple directora general, interpretando una ley que solo pretende afectar a las víctimas de la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista, en lugar de haber tramitado para ello una reforma general del Código Civil sobre la nacionalidad por descendencia, como habría sido lo adecuado. También se podría sumar la falta de transparencia estadística, ya que no se han ido publicando datos periódicos que permitieran comprobar cómo las decenas de miles de solicitudes de las que se informó durante los dos primeros años de vigencia de este procedimiento de nacionalidad acabaron convirtiéndose, de repente y justo en la etapa final, en más de 2,5 millones de solicitudes.

Pero si nos centramos en las críticas jurídicas, formales o de transparencia y perdemos de vista que tan sospechosas nacionalizaciones están siendo promovidas por el yerno de Sabiniano, el dueño de los prostíbulos y las saunas gais, el que pactó con etarras y golpistas para llegar al poder y se mantuvo amnistiando a delincuentes y sacando de las cárceles a los etarras, estaremos ignorando las verdaderas intenciones de un presidente del Gobierno que ya ha acreditado sobradamente no tener ni el menor tipo de escrúpulos.

Hay quienes argumentan que, incluso después de la modificación del voto rogado que hizo que, también desde el 2022, la participación en las elecciones de los españoles en el extranjero (CERA) subiera significativamente, en 2023 apenas llegó al 10%, con lo que estos nuevos 2,5 millones de españoles con derecho a voto no van a aportar mucho más de 250.000 papeletas que, en teoría, deben repartirse entre todos los partidos sin beneficiar a ninguno tanto como para poder suponer un vuelco electoral. Dicen esto porque realmente no conocen a El Saunas. Para aferrarse al poder, Pedro Sánchez ha demostrado que es capaz de todo, así que no se puede descartar que intente un pucherazo electoral.


Publicado el 30/06/2026 en OKDIARIO

 

Ya no toca moción de censura


 

Uno de mis primeros jefes cuando empecé a trabajar, hace ya más años de los que quiero recordar, repetía mucho una frase que me ha servido toda la vida para saber elegir bien. Él decía que todo buen negocio debía ser como un buen jamón ibérico y tener su parte de hueso y tocino. Igual que no existe una carne magra que sea un jamón bueno de verdad, nunca encontrarás un camino que te lleve a un buen destino sin atravesar algunas dificultades. Ninguna decisión importante tendrá exclusivamente buenas consecuencias y siempre habrá que poner en una balanza lo bueno y lo malo de cada alternativa para decidirnos por la opción más conveniente.

Llevo meses defendiendo aquí mi opinión favorable tanto a las dos mociones de censura con las que ya ha fracasado Vox como a la posibilidad de que el PP presente una nueva, aun sin tener asegurados los apoyos necesarios para sacarla adelante. He argumentado repetidamente que, contra P. S., la moción de censura se ganaría, aunque saliera derrotada, ya que, como mínimo, serviría para que, en las próximas elecciones generales, todos los que votaran en contra de ella tuvieran que presentarse ante sus electores como cómplices de la corrupción que tiene a este Gobierno enfangado hasta las cejas.

Soy consciente de que la aritmética parlamentaria hace que sea totalmente inviable que una moción de censura reúna los apoyos necesarios para ser aprobada. Sé que es completamente imposible que cuatro diputados del PSOE de Castilla-La Mancha rompan la disciplina de voto para echar a Sánchez, por mucho que hable García-Page. Descarto completamente que ninguno de los socios de derechas en los que se apoya el Gobierno la respalde tampoco, porque tanto el PNV como Junts aún siguen viendo opciones de sacarle más cesiones independentistas. Y mucho menos me parece posible que Podemos, Bildu o ningún otro socio de extrema izquierda vaya a sumar sus votos a los del PP. Ninguno de sus socios va a dejarle caer mientras existan oportunidades de sacarle alguna medida más con la que destruir a España. Por eso, entre las ventajas de presentar una moción de censura, hace tiempo que no contemplo la opción de que sirva para echar a Sánchez.

Aun así, hasta ahora pensaba que había que presentarla fundamentalmente por otras dos consecuencias que valoro como positivas. La primera ya la he explicado, y es retratar a todos sus cómplices de cara a las próximas elecciones. Pero es que, además, el formalismo de la moción de censura permite que en el Parlamento se desarrolle un debate sin trampas sobre todos los casos de corrupción que afectan directamente a Pedro Sánchez, a su familia, a su Gobierno y a su partido. El Partido Popular tendría la oportunidad de hablar con tiempo y sin interrupciones y Feijóo podría explicarles a todos los españoles esos detalles sobre la corrupción sanchista que, a los votantes del PSOE, no les llegan a través de sus medios afines.

Pero, llegados a este punto, el peso del otro plato de la balanza en el que debemos medir las ventajas de no presentar esa moción, es ya mucho mayor y todo apunta a que cada vez lo será más. A diferencia de cómo estábamos hace solamente un mes, hoy ya tenemos a Ábalos condenado a 24 años de cárcel por corrupción, a Begoña Gómez sin pasaporte y a la espera de juicio, al hermano de Sánchez balbuceando con sus torpes explicaciones ante el juez, a la espera de una sentencia que está a punto de caer. Al ex presidente Zapatero cada vez más retratado, no solo con todas sus joyas millonarias, sino con los cada vez mayores descubrimientos que va haciendo la UDEF sobre sus trapicheos. Y el suma y sigue solamente va a seguir creciendo cada vez más. Hace nada, los socialistas decían que no había más que bulos de la prensa de ultraderecha. Ahora que los bulos se han convertido en pruebas, ya no les resulta suficiente arremeter contra la prensa y se ponen a embestir como becerros contra los jueces.

«Cuando el enemigo hace un movimiento falso, hay que guardarse de interrumpirlo», dijo Napoleón Bonaparte cuando, en la Batalla de Austerlitz, rusos y austriacos cayeron en la trampa que él les había tendido y sus mariscales querían aprovechar ese error antes de que aún fuera tan grande como finalmente llegó a ser. Así pues, nunca se debe interrumpir a un rival que está cometiendo un error. Cuanto más tiempo pase, más investigaciones policiales y judiciales aparecerán. El tiempo juega ya a favor de los demócratas, el PSOE y sus socios se irán hundiendo cada vez más. Hay que tener un poco de paciencia, hacer caldo con el hueso del jamón y dejar que se sigan equivocando.


Publicado el 25/06/2026 en OKDIARIO

Bebe agua y ponte crema


 

Si a tu mano derecha lo sentencian por corrupción a la mayor condena que ha caído sobre un ministro en toda la democracia, bebe agua y ponte crema. Si a tu mujer le retiran los pasaportes ante el riesgo de que huya del país para evitar las consecuencias del juicio por corrupción al que va a ser sometida, bebe agua y ponte crema. Si tu hermano está esperando la sentencia del juicio al que se le ha sometido por corrupción, bebe agua y ponte crema. Si al que pusiste para sustituir a tu primer mano derecha lo han metido también en la cárcel por corrupción, bebe agua y ponte crema. Si la justicia investiga las cloacas de tu partido y su financiación ilegal, bebe agua y ponte crema. Si a tu promotor, Zapatero, se le han encontrado en una caja fuerte joyas millonarias sin declarar, bebe agua y ponte crema.

Beber agua y ponerte crema es la solución ideal para todos tus problemas. Ya sabemos que es un mito eso que escribió Plinio el Viejo hace casi 2.000 años, de que «los avestruces imaginan que cuando han escondido su cabeza y su cuello dentro de un arbusto, todo su cuerpo está oculto», y que, en realidad, los avestruces corren a más de 70 km/h ante el menor peligro. Es mejor comparar a Pedro Sánchez con los niños pequeños, que se tapan la cara con las dos manos cuando tienen miedo, creyendo que así nadie los ve. Eso fue lo que hizo el presidente del Gobierno el día en el que el Tribunal Supremo condenó a 24 años de prisión al que fuera su mano derecha en el PSOE y ex ministro de Fomento, José Luis Ábalos, por las mordidas en las compras de mascarillas durante los peores meses de la pandemia de Covid-19. Sánchez se escondió detrás de un vídeo en TikTok en el que nos da consejos sobre el calor: «Bebe agua y ponte crema».

Como si no pasara nada. Toda la prensa nacional e internacional destacando la noticia como un cañonazo en la línea de flotación de su Gobierno, mientras Sánchez nos advierte para que estemos preparados para la que se avecina, que no tiene nada que ver con la corrupción que lo tiene a él enfangado hasta las cejas, sino que no es otra cosa que una tremenda ola de calor. Le Monde recuerda que Ábalos fue clave en el ascenso de Pedro Sánchez al liderazgo del partido. The Guardian titula que el condenado fue mano derecha de Sánchez. The Times sugiere que este escándalo podría derrocar al Gobierno socialista. Bloomberg dice que la condena desgasta al Gobierno. El Corriere della Sera lo relaciona con el caso Begoña. Mientras, Pedro Sánchez lo único que tiene que decir al respecto es: «Bebe agua y ponte crema».

Un poco antes de subir un vídeo tan interesante a sus redes sociales, el presidente del Gobierno había clausurado el acto España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación, en el Teatro Real de Madrid, rodeado de 11 de sus ministros. Allí, igual que el mito del avestruz o el niño chico que cree que se esconde detrás de sus manos, Pedro Sánchez puso a su Gobierno como modelo de lucha contra la corrupción y presumió de que «los fondos Covid se usaron bien», el mismo día que se hacía pública la sentencia por corrupción precisamente en la compra de mascarillas para la pandemia. Bebe agua y ponte crema es todo lo que tiene que decir el yerno del proxeneta de las saunas gay y los prostíbulos, seguro de que ni los filoetarras de Bildu, ni los recogenueces del PNV, ni los golpistas de ERC y de Junts, ni ninguna de las minorías de extrema izquierda antisistema en las que se sostiene, le van a dejar caer mientras sigan viendo oportunidades de sacarle alguna medida más con la que destruir a España. Pedro Sánchez ha cruzado todos los límites de la desvergüenza, así que no es de extrañar que beba agua y se ponga crema mientras le sigan cayendo las condenas.

Publicado el 24/06/2026 en OKDIARIO