Diez años ordenando incumplir la ley en Ceuta y Melilla


 

«Los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España». Si uno cierra los ojos al leer esta frase, inevitablemente vendrá a su memoria la imagen de cientos de inmigrantes subsaharianos encaramados durante horas a una altísima valla fronteriza de Ceuta o de Melilla, para evitar ser detenidos por los agentes de la Guardia Civil que los esperaban abajo, quienes posteriormente procedían a entregarlos a las autoridades de Marruecos, ya que no habían logrado llegar a territorio nacional al no superar la segunda valla colocada a unos metros de distancia. Lo intentaban por miles, en ocasiones con extrema violencia, porque los que conseguían superar la segunda valla habían entrado en territorio Schengen, donde pedían asilo y se quedaban.

Precisamente para evitar esas avalanchas, que el Gobierno de Marruecos manejaba a su antojo como medida de presión ante cualquier disputa o negociación con España o con la Unión Europea, en el año 2015, el presidente Mariano Rajoy añadió una disposición adicional décima a la Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España. Dicha disposición adicional, denominada «Régimen especial de Ceuta y Melilla», es el texto con el que hemos empezado este artículo, y en ella únicamente se habla del rechazo en frontera de aquellos que «intentan superar los elementos de contención fronterizos», es decir, las vallas. Un rechazo en frontera cuya legalidad fue avalada en su día por el Tribunal Constitucional precisamente por la claridad con la que dicha disposición adicional hacía mención a los extranjeros que no habían logrado superar dichas vallas y no habían, por tanto, entrado en la Unión Europea.

El tema es tan claro y tan poco susceptible de interpretaciones erróneas, que cuesta creer que, durante más de diez años, los políticos españoles, tanto del PSOE como del PP, pero sobre todo con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, hayan estado ordenando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado devolver a Marruecos a los inmigrantes que lograban llegar a España a nado, tanto a los interceptados con lanchas en aguas españolas como a los que conseguían pisar la tierra firme de nuestras playas. Habría sido sencillísimo modificar la redacción de la mencionada disposición adicional para que no solo se refiriera a los inmigrantes que intentan superar las vallas, sino a todos los interceptados en la frontera terrestre o marítima, como ahora, con más de diez años de retraso, reclama el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. O, como alternativa no excluyente, nuestros políticos podrían haber ampliado los elementos de contención mar adentro, hasta hacer prácticamente imposible que fueran superados a nado.

Pero en vez de hacer nada de eso, los políticos españoles, tanto del PSOE como del PP, se han pasado más de diez años ordenando a nuestros agentes de la autoridad incumplir una ley tan sencilla de entender, y ahora se echan las manos a la cabeza, escandalizados, porque dicen que, por culpa de una sentencia del Tribunal Supremo, no pueden seguir devolviendo a Marruecos a los inmigrantes que llegan a nado a Ceuta y Melilla, lo que ha provocado una nueva invasión migratoria que, «casualmente», ha coincidido en el tiempo con el viaje que, hace una semana, realizó Pedro Sánchez a Argelia, país que lleva años en «guerra fría» con Marruecos por el Sáhara Occidental. Cuesta creer que tengamos unos políticos tan mediocres y, por eso, muchos piensan que su nefasta actuación solo puede ser intencionada, porque lo que de verdad pretenden es facilitar la invasión de inmigrantes ilegales en defensa de oscuros intereses. Respecto a las devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla, la sentencia del Supremo no ha sido el problema. El problema de España está siempre en nuestros mediocres políticos, que se han pasado diez años ordenando incumplir la ley en Ceuta y Melilla.


Publicado el 30/07/2026 en OKDIARIO  

Pilar Alegría: encubreputeros ascendida a ministra


El 9 de abril de 2025, la periodista de OKDIARIO, Paula Ciordia, le preguntó a la entonces ministra de Educación, Pilar Alegría, si ella también había pasado en el Parador de Teruel la noche del 15 de septiembre de 2020, cuando, en plena pandemia del COVID y a pesar de las restricciones, José Luis Ábalos había llevado allí una furgoneta llena de prostitutas con las que había celebrado una fiesta en la que dejaron destrozada la suite principal. «¿También usted pasó la noche en el Parador de Teruel?» fue la pregunta concreta que le hizo la periodista.

Pilar Alegría se mostró visiblemente desquiciada y, no sabiendo qué decir, preguntó a su vez a la periodista: «¿Me está usted preguntando si yo dormí esa noche…? ¿Sí? ¡Ah! ¿Me está preguntando usted dónde dormí? ¡Qué curioso, una pregunta de este tipo, saber dónde se hospeda una ministra!… Sólo faltaría que yo tenga que explicar dónde paso la noche o la dejo de pasar. ¡Faltaría más!». E inmediatamente se puso a insultar a OKDIARIO por haber desvelado en exclusiva la bacanal de Ábalos en el Parador de Teruel, calificándolo de pseudomedio.

Dos días después de descalificar a OKDIARIO, a Pilar Alegría no le quedó más remedio que reconocer que, efectivamente, había pasado en el Parador de Teruel la noche de la juerga de Ábalos con prostitutas, detallando que cenaron repartidos en varias mesas por las medidas de seguridad en vigor debido a la pandemia, que se retiraron a las habitaciones pasada la medianoche y que volvió a coincidir con Ábalos al día siguiente, en el desayuno, asegurando no tener la menor idea de si tuvo lugar la fiesta: «Desconozco lo que pudo pasar», afirmó.

Por aquellas fechas, OKDIARIO era ya el segundo diario online más leído de España, según el informe Reuters y Oxford, por lo que su director, Eduardo Inda, en defensa de sus lectores, a los que toda una ministra de Pedro Sánchez había acusado de ser consumidores de bulos, chismes e inventos periodísticos, realizó un vídeo editorial titulado «Mejor ser un pseudomedio que una encubreputeros embustera, ¿no te parece, Pilar Alegría?», contra el que la ex ministra presentó una denuncia por «intromisión ilegítima en su derecho al honor» solicitando una rectificación, una indemnización de 20.000 euros, reclamando que Eduardo Inda se abstenga de emitir por cualquier medio mensajes supuestamente denigratorios contra ella, así como el pago de las costas del juicio.

Pretensiones todas que han sido desestimadas por la justicia, proclamando «la prevalencia de la libertad de expresión del demandado sobre el derecho al honor de la demandante» al considerar que fue Pilar Alegría la que inició el conflicto insultando a OKDIARIO solo por preguntarle educadamente y posteriormente mintiendo al afirmar que lo que se le había preguntado era «con quién durmió» en el Parador la noche de la juerga de Ábalos, cuando en las grabaciones se comprueba que la pregunta fue dónde durmió, no con quién.

En realidad, la demanda no era más que una distracción para que los suyos dejaran de preguntarse qué pasó la noche de las prostitutas en el Parador de Teruel y cómo era posible que, estando en la habitación de al lado, ella dijera que no se había enterado de una juerga de tal calibre que la suite quedó destrozada y las camareras escandalizadas. Cuando ocurrió el fiestón, Ábalos era la todopoderosa mano derecha de Sánchez y Pilar Alegría una simple delegada del Gobierno que, solo unos meses después, fue ascendida a ministra de Educación.

A los votantes del PSOE pueden embaucarlos con estas tonterías, porque están deseando ser engañados. Pero en OKDIARIO sabemos bien que, a la encubreputeros, mentirosa y analfabeta Pilar Alegría hay que seguir preguntándole si la hicieron ministra por lo que pasó en el Parador de Teruel.


Publicado el 28/07/2026 en OKDIARIO  


La desvergüenza de comparar a Feijóo con Hitler


La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en una entrevista concedida a Mañaneros de TVE, ha comparado al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, con Hitler. «El Gobierno de Hitler tuvo también mucha afección de la ciudadanía, muchos alemanes siguieron ese discurso que después fue una dictadura, pero nació como una democracia. Yo creo que Alberto Núñez Feijóo se equivoca, pero está dibujando un camino que se parece cada vez más a esos gobiernos criminales como el de Hitler», dijo la ministra sanchista, como valoración del acuerdo entre PP y Vox para aprobar los presupuestos valencianos. A través de sus redes sociales, los populares le han pedido que rectifique y pida perdón, porque «quien compara a un adversario político con Hitler cruza una línea inaceptable». Hitler es el responsable del asesinato de más de 17 millones de personas, incluyendo 6 millones de judíos, y Feijóo, según Diana Morant, lleva ese mismo camino.

La biografía de Diana Morant solamente puede ser valorada después de conocer sus datos más relevantes. Ella presume repetidamente de sus orígenes humildes, contando que sus abuelos habían sido «criados de unos señoritos», lo que impidió que su madre pudiera estudiar, y que su padre era electricista. También se vanagloria de su educación pública, a pesar de haber estudiado en un colegio religioso concertado, y de que, a pesar de sus orígenes humildes, ella ha logrado llegar a ser ingeniera y ministra, según ella, gracias al socialismo, olvidándose del sistema de becas que puso en marcha la dictadura franquista, el cual permitió terminar estudios universitarios a miles de personas sin recursos. Por mucho que ella presuma, nada de lo contado hasta ahora es anormal, sino que es a partir de aquí cuando en la biografía de Diana Morant empieza a haber datos realmente extraños.

Diana Morant tardó nueve años en terminar la carrera de Ingeniería de Telecomunicación en la Universidad Politécnica de Valencia, plazo que, a finales de los años 90, supera bastante la media de sus compañeros de promoción, que estaba alrededor de los siete años para una carrera de cinco cursos. Y, pese al esfuerzo que tuvo que hacer durante tantísimos años para lograr finalmente obtener su título, apenas ejerció durante un par de años como ingeniera en una compañía especializada en domótica, hasta que, en febrero de 2011, decidió integrarse en las listas del PSOE para el Ayuntamiento de Gandía, saliendo elegida concejala y abandonando definitivamente una profesión a cuyos estudios había dedicado tantos años y esfuerzos. En 2014 fue la única candidata en las primarias del PSPV-PSOE para la alcaldía, y en 2015 fue elegida alcaldesa gracias a los cuatro votos de los podemitas de Més Gandia y al único voto de Ciudadanos que, todos juntos, sumaban uno más que el PP, que había ganado las elecciones.

Desde el principio de su carrera política, Diana Morant formó parte de la banda de Pedro Sánchez, implicándose en las primarias que, en 2014, le disputó a Eduardo Madina, lo que el presidente del Gobierno ha sabido agradecerle, haciéndola ministra en 2021 y secretaria general del PSPV-PSOE desde 2024. Como alcaldesa, se manifestaba para impedir el desahucio de unos okupas que se negaban a pagar la renta de unas viviendas protegidas, impidiendo, además, que la Policía Municipal auxiliara a la Comisión Judicial que iba a ejecutar la sentencia de desalojo, lo que tuvo un efecto llamada que hizo que todo el bloque acabara okupado. Ya como ministra, precisamente de Universidades, Diana Morant ha salido en defensa y protección del ex alto comisionado para la reconstrucción tras la DANA, el socialista José María Ángel Batalla, que tuvo que dimitir tras descubrirse que había falsificado un título universitario para lograr su plaza como funcionario.

Tras su imagen agradable y aseada y su currículum como ingeniera, la biografía de Diana Morant demuestra que no es más que una resentida social, acomplejada, que usa la humildad de una familia normal y corriente como trampolín para sus ambiciones de medrar en la extrema izquierda sanchista. Comparar a Feijóo con Hitler no es solo una grave ofensa a las víctimas del Holocausto, sino que también demuestra que Diana Morant es una sectaria sin escrúpulos y una sinvergüenza impresentable.


Publicado el 23/07/2026 en OKDIARIO