Las urnas juzgarán la malversación de Begoña


 

Como datos ciertos, conocidos e indiscutibles, tenemos que Begoña Gómez, la hija de Sabiniano, el chulo de putas, no pudo completar ningún tipo de estudios universitarios, así que su padre, con el dinero manchado del sudor y las lágrimas de las mujeres y hombres a los que explotaba, le pagó primero un titulín de una escuela privada que ella dijo que era una licenciatura y, a continuación, le pagó con el mismo dinero sucio un cursillo, también privado, en el ESIC, que ella dijo que era un máster.

Varios testigos han publicado declaraciones periodísticas en las que afirman que las primeras experiencias profesionales de Begoña Gómez fueron en las saunas y los prostíbulos de su padre, donde, dicen, realizaba funciones administrativas, como el pago a proveedores. Pero en su currículum oficial lo primero que aparece es como directora del Centro de Negocios Atenea, una SL con domicilio a escasos metros de distancia de las saunas de su padre, que se dedicaba al alquiler de oficinas y despachos, que es fácil imaginar de quién eran. Después fichó por Inmark, una pequeña empresa donde impartía formación a comerciales de telemarketing y de puerta fría para aseguradoras, compañías eléctricas, ONGs, etc.

Cuando Begoña Gómez fichó por Inmark, Cristina Álvarez llevaba ya unos años trabajando en dicha empresa como comercial, y allí se convirtió en la asistente más cercana y mano derecha de la mujer de Sánchez. Trabajaron juntas durante una década, hasta que Cristina se marchó al Instituto de Directivos de Empresa (IDE-CESEM) a finales de 2007. Begoña continuó en Inmark hasta que, justo cuando Pedro Sánchez se hizo con la presidencia del Gobierno, ella fichó por el África Center del Instituto de Empresa (IE). Curiosamente, ambas pasaron del telemarketing a las escuelas de negocios privadas.

Y fue entonces cuando Begoña tiró de Cristina y la eligió para que Moncloa la contratase de nuevo como su asistente personal. Según han declarado ambas, no hubo proceso selectivo alguno; su nombramiento se basó únicamente en una amistad personal previa. Formalmente se le adjudicó el cargo de directora de Programas de la Secretaría General del departamento de Presidencia del Gobierno, pero ni había programas que dirigir ni ninguna dependencia de ningún secretario general; era la asistente personal de la esposa del presidente del Gobierno.

Este tipo de asistentes personales han existido siempre; es lógico y no hay ningún problema en que la mujer del presidente del Gobierno cuente con una ayudante para su agenda oficial. Tampoco se le puede poner ninguna pega a que para este cargo se elija a una persona que cuenta previamente con su absoluta confianza. El problema no está en Cristina, sino en Begoña. La mujer de Pedro Sánchez ha roto con medio siglo de tradición democrática, porque ni siquiera intenta aparentar honradez, sino que se esfuerza en presumir de que ella es la puerta por la que se accede a los cuantiosos fondos públicos que reparte su marido, contando para ello con la inestimable ayuda de su amiga Cristina.

Nunca antes de Begoña, ninguna otra esposa de un presidente del Gobierno se había dedicado a los negocios privados durante su presidencia, y mucho menos con el descaro con el que la mujer de Sánchez presume de enseñar a sus clientes a acceder al dinero del presupuesto que reparte su marido. Hoy OKDIARIO publica en exclusiva que Cristina Álvarez acompañó a la mujer de Pedro Sánchez al menos en 27 actos y eventos relacionados con su actividad privada, sin la menor relación con las funciones por las que cobraba de la Presidencia del Gobierno. Y no asistía como público, sino que se encargaba de su organización y hasta realizaba labores de azafata.

Si los 50.000 euros al año que cobra Cristina Álvarez sirven para pagar su trabajo como ayudante de Begoña Gómez en sus actividades privadas, se estarían malversando esos fondos públicos, y malversar es robar. Los juzgados decidirán si se ha cometido un delito o no, pero los votantes sabemos que usar el Falcon del Ejército para llevar a los amigos a un concierto, llevarse a la familia de vacaciones a un palacio del Estado y utilizar a una empleada pública para hacer negocios privados son actitudes propias de un tirano de república bananera, y las urnas son el juez al que más deberían temer los políticos.


Publicado el 02/04/2026 en OKDIARIO

Carlos Cuerpo es ambicioso, trepa y tramposo


 

Carlos Cuerpo es exactamente igual que su mentora, Nadia Calviño: ambicioso, trepa y tramposo. El hoy vicepresidente primero del Gobierno de España y ministro de Economía, puestos heredados ambos de su maestra y guía, Nadia Calviño, se ha convertido en la cara amable del sanchismo sin ser afiliado al Partido Socialista, igual que ella y, también como ella, sin tener otra ideología conocida que la ambición personal de escalar en su carrera, sea como sea.

Carlos Cuerpo gobierna para Pedro Sánchez solamente porque es donde estaba Nadia Calviño. Y ella lo hizo porque era hija del más sectario director general que ha tenido nunca RTVE, José María Calviño, quien fue nombrado por Felipe González para convertir el ente público en una herramienta al servicio del PSOE y, durante cuatro años, lo hizo perfectamente, despidiendo a todos los periodistas que pretendían seguir ejerciendo su profesión con independencia.

El padre de Nadia Calviño presentó a su hija a todo el Consejo de Ministros socialista. Uno de esos ministros, Pedro Solbes, la aupó a la dirección de Competencia y, desde allí, ella, que ya era tan ambiciosa, trepa y tramposa como Carlos Cuerpo, siguió escalando en su carrera con el único objetivo político de llegar lo más alto posible, costara lo que costase. Se postuló en 2020 para presidir el Eurogrupo, pero no lo consiguió, así que en 2023 se conformó con la, para nada mal pagada, presidencia del Banco Europeo de Inversiones, donde se embolsa 381.397,92 euros todos los años, el mismo sueldo que el presidente de la Comisión Europea. Tramposa, ya lo era desde niña. Es bien conocida la anécdota de cómo, con 17 años, consiguió meter su voto en la urna del referéndum sobre la OTAN, aprovechándose del barullo que se formó a consecuencia de la popularidad de su padre. Y ya de mayor, ha confesado cómo ayudó al Instituto Nacional de Estadística (INE) para que manipulara al alza las cifras de crecimiento económico.

La carrera profesional de Carlos Cuerpo ha seguido el ejemplo de la de Nadia Calviño y, sólo por ese motivo, ha acabado dando su mal afeitada cara por Pedro Sánchez, exactamente igual que habría podido formar parte de un Gobierno del Partido Popular si la oportunidad se hubiera cruzado en su camino. El actual ministro de Economía aprobó las oposiciones al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado en 2008. Tres años después, en 2011, se trasladó a Bruselas en comisión de servicios, donde coincidió por primera vez con Nadia Calviño. Volvió en 2014 y se incorporó a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). En 2018, Pedro Sánchez hizo a Calviño ministra. Unos meses después, a principios de 2020, ella firmó el Real Decreto por el que ascendía a Carlos Cuerpo a director general de Análisis Macroeconómico y, poco más tarde, en agosto de 2021, lo volvió a promover a secretario general del Tesoro y Financiación Internacional.

Hoy OKDIARIO ha publicado una exclusiva que demuestra que Carlos Cuerpo no es solamente tan ambicioso y trepa como Nadia Calviño, sino que también es igual de tramposo que ella. El Código Ético de su Universidad, la Autónoma de Madrid, dice que «se deben evitar la doble publicación y el autoplagio». Pese a lo cual, en 2017, el ministro de Economía presentó su tesis doctoral, dirigida por la catedrática Pilar Poncela, con cuatro capítulos y 112 páginas; uno de esos cuatro capítulos, de 28 páginas, era exactamente un artículo publicado cinco años antes por ambos en los Documentos de Trabajo de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).

Carlos Cuerpo es tan ambicioso, trepa y tramposo como su mentora Nadia Calviño, lo que le hace ideal para trabajar a las órdenes de Pedro Sánchez. Su ambición desmedida hace que no tenga escrúpulos para trabajar con el yerno de un chulo de putas, el marido de una pentaimputada por corrupción, el hermano del músico vago también imputado, el que viajaba en un coche que debía apestar a dinero sucio y prostitución con los imputados Ábalos, Cerdán y Koldo. Y, con lo tramposo que ya ha demostrado ser, evidentemente será capaz de hacer todo lo que le pida el galgo de Paiporta. Carlos Cuerpo ya ha demostrado que posee las peores características personales, lo que le hace ideal para triunfar junto a Pedro Sánchez.


Publicado el 31/03/2026 en OKDIARIO

Noelia Castillo y el fracaso del Estado


 

No quiero escribir este artículo. Las palabras solamente salen desgarrándome por dentro y plasmarlas me fuerza a soportar el dolor de reflexionar sobre algo que me resulta tan negro como la noche más oscura. Fracaso, frustración, descalabro, tristeza, vergüenza… compasión y llanto. No quiero seguir, pero tengo que hacerlo, aunque duela. Para mí es media mañana del día en que el Estado ha decidido que va a ser el último en la vida de Noelia Castillo. A la hora en que OKDIARIO suba este artículo a su portada y el primero de vosotros me honre dedicando unos preciosos minutos de su tiempo a leer mis reflexiones, ya se sabrá qué ha pasado. Yo, aun a esta hora, debería estar escribiendo con la esperanza de que algún responsable decida en el último momento otorgarle una oportunidad a esa alma destrozada. Pero mentiría si dejara aparecer aquí el menor atisbo de una esperanza que no siento. El Estado es implacable.

Me merecen un respeto máximo todas las decisiones que se sustentan en la libertad individual de las personas. Con mucho dolor, reconozco que poner fin a la vida propia entra dentro de los derechos que nadie debería poder limitar. Llegando casi hasta romperme, soy capaz de admitir que alguien muy cercano a la persona que sufre, y siempre desde el amor y habiendo intentado antes todo lo posible y la mayor parte de lo imposible, pueda asistir y ayudar a que otra persona acabe con su vida, cuando ella no puede hacerlo sola. Pero nunca, jamás, en ningún caso, con ninguna excusa y en ninguna circunstancia, admitiré que sea el Estado quien intervenga en tan desastroso final. La eutanasia es justo lo contrario a la libertad individual. La eutanasia es socialismo puro y duro, es el Estado robando libertades. Es el mal.

Noelia Castillo es mi fracaso y el tuyo también. Es toda la sociedad fallando de la manera más trágica y hasta las últimas consecuencias. Noelia es el resultado de unos padres que, limitados como todos los seres humanos, no supieron protegerla cuando ella más los necesitaba. Noelia es lo que ocurre cuando las Administraciones Públicas se dedican a enchufar a las amantes de los ministros para que cobren sin trabajar, cuando los responsables están más ocupados en cobrar comisiones y en trincar sobres de dinero sucio. Cuando los políticos son corruptos, los trenes descarrilan, los puentes se caen, los apagones dejan a todo el país a oscuras y las pobres niñas enfermas, que necesitan la ayuda que sus padres no son capaces de darles, se encuentran solas al borde del edificio desde el que quieren saltar para poner fin a tanto sufrimiento y tanto dolor inmerecido.

Rezo a Dios para que Noelia encuentre la paz en este mundo antes de irse al otro cuando aún no le toca. Para que un halo de luz toque su alma antes del último minuto. Tengo fe porque sé que a veces ocurren milagros y solo por eso sigo escribiendo con los ojos tan húmedos que me cuesta ver el monitor. Pero no confío en absoluto en ese Estado intervencionista, ladrón y socialista que ha decidido que hoy jueves, a las seis en punto de la tarde, se va a quitar de encima un problema que demuestra de la manera más evidente que no sirve para nada, que no es capaz de proteger ni a los más débiles y que ni siquiera tiene el menor interés en hacerlo. Le pido perdón a Noelia Castillo porque formo parte de todos los que le hemos fallado y le prometo que me esforzaré por hacer todo lo que humanamente esté en mi mano para derogar esa miserable e inhumana ley de la eutanasia que Pedro Sánchez y los suyos aprobaron en marzo de 2021, para su eterna vergüenza. El Estado, que debería proteger la vida, se ha corrompido tanto que ya solo provoca la muerte de los más débiles.


Publicado el 26/03/2026 en OKDIARIO