La lengua de la tierra que te acoge


 

Míriam Nogueras cobra del Congreso de los Diputados 139.710,06 y lleva cobrando eso desde que la hicieron diputada en enero de 2016, hace más de 10 años, por lo que se habrá embolsado más de 1,3 millones de euros desde entonces. Esa magnífica retribución la ha conseguido sin estudios ni currículum. Antes de ser diputada, la portavoz de Junts fue durante unos meses concejala en su pequeñísimo pueblo barcelonés de menos de 20.000 habitantes, puesto al que llegó ya con 35 años. Antes, básicamente, se estuvo tocando el bolo. Pertenece a una acomodada familia de empresarios catalanes del sector textil que dejaron que su hija creciera sin dar un palo al agua. Se matriculó en Comunicación Audiovisual, primero en la Universidad Ramon Llull de Barcelona y, posteriormente, en la Complutense de Madrid, pero lo dejó. Para que nos hagamos una idea de su capacidad intelectual, desde el año 2016 la página web del Congreso dice en su biografía: «Actualmente cursando un post-grado de marketing digital y comercio electrónico». 10 años y medio después no ha terminado ese cursillo ni ha rectificado su ficha.

Ayer, cuando el papa León XIV visitó el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras lo agarró de la mano para que no pudiera huir de ella y le soltó un discurso en inglés, en el que le dijo: «Su Santidad, como Gaudí, soy catalana. Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto. Espero que disfrute de su visita a Cataluña, mi nación», y solo cuando acabó, lo dejó seguir. Terminado el acto, la portavoz de los del fugado Puigdemont salió del Congreso, se fue a buscar a la prensa española y, ante sus micrófonos, se puso a hablar en catalán para repetirles a los periodistas lo que, en inglés, le había dicho al santo padre.

Hace ya varios años que la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados anunció que no pensaba volver a hablar en español, ni siquiera en sus intervenciones ante los medios de comunicación, incluso antes de la reforma del Reglamento del Congreso en la que Pedro Sánchez permitió el uso de lenguas cooficiales para pagar los siete votos de los de Puigdemont, en septiembre de 2023. Nogueras siempre responde en catalán a las preguntas que, en Madrid, se le hacen en español y luego Junts facilita a la prensa una traducción de sus palabras. Si para ella «hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto», negarse a hablar español cuando está en Madrid solamente puede significar que allí no se siente acogida, a pesar del sueldazo que se embolsa, que ella no respeta a los españoles que no son catalanes, o ambas cosas a la vez.

La primera acepción del verbo acoger nos dice que significa admitir a alguien en su casa o en su compañía, lo que no es aplicable al caso, ya que Madrid es la casa de todos los españoles, igual que luchamos para que eso vuelva a ser Cataluña. Otras acepciones del verbo significan proteger, amparar y contener. Pero en este caso me voy a detener en su undécima acepción según el diccionario de la RAE, que nos dice que acoger también significa «valerse de algún pretexto para disfrazar o disimular algo», donde parece que los académicos estaban pensando en ella. Recordamos aquellas imágenes de esta independentista catalana apartando la bandera de España antes de dar una rueda de prensa en el Congreso, solo para despreciarla. El papa solamente ha sido el pretexto para volver a ofender, porque Míriam Nogueras jamás muestra al resto de españoles el respeto que ella exige para los catalanes.


Publicado el 09/06/2026 en OKDIARIO

El honor es la divisa solo de algunos


 

Francisco Javier Girón y Ezpeleta, segundo duque de Ahumada, creó en 1844 la Guardia Civil y se encargó personalmente de redactar el artículo 1º de la Cartilla del Guardia Civil, auténtico código moral de la institución, que entonces decía así: «El Honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarse sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás». Este principio rector figura actualmente integrado en el Código de Conducta del personal de la Guardia Civil, aprobado por el Real Decreto 176/2022, aunque ha sido modificado, perdiendo parte de su esencia para adaptarlo a unos tiempos muy distintos, diciendo ahora que: «El honor ha de ser la principal divisa de los hombres y mujeres de la Guardia Civil, verdadera seña de identidad y guía para cumplir con exactitud sus deberes y obligaciones», que es igual, pero no es lo mismo, como si hubieran pensado que hoy en día ya se puede recuperar un honor perdido.

De esta forma «el honor es mi divisa» fue asumido como lema por la Guardia Civil, entendiendo que representa el valor principal que debe asumir un guardia. «El honor consiste en hacer hermoso aquello que uno está obligado a realizar», esta frase del escritor y militar francés Alfred Víctor de Vigny, es usada frecuentemente por los guardias civiles para expresar el arraigo de su vinculación con un honor que, en la práctica, les fuerza a desempeñar sus actuaciones con sacrificio, lealtad, austeridad, disciplina, abnegación y espíritu benemérito, es decir, voluntad de hacer el bien a los demás por delante de las necesidades de uno mismo. Ningún código de conducta puede sintetizar mejor los valores que inspiran la labor profesional de los 82.000 hombres y mujeres que integran hoy el Instituto Armado español. Y, efectivamente, el honor es la divisa de casi todos ellos.

Según hemos podido ver en el sumario del caso cloacas que se sigue en la Audiencia Nacional, son varios los guardias civiles que perdieron la divisa del honor. En la base se encuentra el que fuera capitán de la UCO, Juan Sánchez Yepes, quien, según sus propios compañeros, a cambio de ayuda en la causa penal donde él está siendo investigado por el caso hidrocarburos, ofreció a la trama corrupta dirigida por Santos Cerdán y la fontanera Leire Díez, información confidencial sobre mandos concretos de la UCO que estaban investigando los casos sensibles del PSOE. Por encima de éste tenemos al teniente general Manuel Llamas, Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, que fue quien ordenó a la UCO que no fueran proactivos, sino que se pusieran «de perfil» en la investigación al hermanísimo del presidente del Gobierno.

Sobre estos dos guardias civiles sin honor tenemos a los políticos sanchistas, Mercedes González Fernández y Leonardo Marcos González, que actuaron como directores generales de la Guardia Civil y a los que la UCO sitúa en el centro de esta trama. Y por encima de ellos a los ministros Fernando Grande–Marlaska y Margarita Robles, quienes eligen al director general, y al mismo Pedro Sánchez que nombró a los ministros. El sumario del caso cloacas menciona en incontables ocasiones al presidente del Gobierno, identificado como «el One» de la trama mafiosa que se creó precisamente para intentar frenar todas las investigaciones judiciales que afectan a su entorno. Pero el honor no es una divisa que se le pueda suponer a ningún político socialista, sino más bien al contrario, la historia demuestra que ascienden dentro del PSOE aquellos que demuestran tener menos honor.

El honor es la divisa de los guardias civiles que la semana pasada acudieron a la Dirección General del Instituto Armado para interrogar como perjudicados a los jefes de la UCO perseguidos por investigar las cloacas socialistas. De los que, delante del juez que está juzgando al hermanísimo de Pedro Sánchez, señalaron al socialista Miguel Ángel Gallardo como impulsor de su enchufe. De los que se dejaron la piel cada día luchando contra los etarras, antes de que los socialistas decidieran entregarles lo que querían. Y de los guardias civiles que cada día hacen su trabajo con abnegación y espíritu benemérito. No queda ni pizca de honor en los mandos de la Guardia Civil que han hecho carrera plegándose a las órdenes de políticos socialistas sin honor. En su divisa solo queda la vergüenza y ya nos encargaremos de que, por mucho que sigan ascendiendo, jamás la puedan limpiar.


Publicado el 04/06/2026 en OKDIARIO

Testigos que se han olvidado del «hermanísimo»


El 19 de mayo de 2017, el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz publicó las bases para la provisión del puesto de coordinador de las actividades de sus dos conservatorios, que fue finalmente adjudicado a David, el hermano de Pedro Sánchez, justo después de que este le ganara las primarias a Susana Díaz. Ese mismo día 19 de mayo, Evaristo Valentí, que entonces ejercía como director del llamado Conservatorio Superior de Música, le envió un email a Yolanda Sánchez, la directora del otro conservatorio llamado Profesional de Música, en el que puso como asunto «el hermanísimo», adjuntando un enlace a dicha convocatoria. No hacía falta nada más, porque ambos sabían perfectamente de lo que estaban hablando, igual que todos sabemos interpretar el asunto de ese email sabiendo lo que ocurrió después.

Este lunes, ambos ex directores, cuyas actividades debería coordinar «el hermanísimo», declararon como testigos en el juicio que se está desarrollando en la Audiencia Provincial de Badajoz por los presuntos delitos de tráfico de influencias y prevaricación, en relación con dicha contratación. Y el mejor resumen que se podría hacer de ambas declaraciones sería decir que de repente se han olvidado de todo y ya no se acuerdan de nada. Evaristo, que ya ha dejado de ser director, pero sigue siendo profesor de guitarra en el conservatorio de la diputación socialista de Badajoz, dice que había rumores de que el hermano de Sánchez podría quizá optar a esa plaza. Un rumor que no sabe concretar de dónde procedía y que se trataba de un «comentario y nada más». En otro correo distinto, Evaristo había calificado la creación de esa plaza de coordinador como una «idea disparatada», pero cuando le preguntaron por ello ante el juez, ahora resulta que «no lo recuerda». Y por si quedaban dudas, remachó que «no escuchó» que el puesto de coordinador iba para David Sánchez. Solamente por un rumor que no sabe de dónde venía, de que quizá se iba a presentar, él puso como asunto de la convocatoria «el hermanísimo» y ya no se acuerda de nada más.

La que aún hoy sigue siendo directora del otro conservatorio, Yolanda Sánchez Baltasar, también fue interrogada acerca del email del «hermanísimo», ya que ella fue la que lo recibió, pero ahora dice que ni siquiera se fijó en el asunto, porque ella va siempre directa al contenido, así que no le llamó la atención ni ahora puede explicar por qué Evaristo le puso ese asunto a la convocatoria de la plaza. Para ayudar un poco más, Yolanda asegura que «el hermanísimo» trabajó muchísimo como coordinador y que su ayuda les fue fundamental durante aquellos años, a pesar de que ni dicha plaza había existido antes, ni nadie volvió a ocuparla después del hermano del presidente del Gobierno. Por supuesto, ella no tenía ni idea de que el puesto de coordinador hubiera sido convocado a la medida para «el hermanísimo», como se deduce del email que le dirigió Evaristo, y tampoco se acuerda ya de nada más.

En la etapa democrática, el primer presidente de la diputación de Badajoz fue Luciano Pérez de Acevedo, de la UCD, que ocupó ese cargo hasta junio de 1983. Desde entonces hasta hoy han pasado 43 años en los que dicho organismo ha sido siempre controlado por el PSOE con ocho presidentes socialistas, entre los que el que más años ha ocupado el cargo ha sido precisamente Miguel Ángel Gallardo, quien fue presidente de la diputación socialista de Badajoz durante 10 años y ahora se sienta en el banquillo de los acusados por el caso del «hermanísimo». Si todas las diputaciones son un cortijo donde se contrata con muy escasa transparencia, en la diputación de Badajoz, que lleva 43 años en manos del PSOE, todo el mundo sabe quién es el señorito y qué tienes que hacer sin que te lo digan. OKDIARIO ha contado que, casualmente, ya son seis los testigos de este caso que han sido recientemente ascendidos por la diputación socialista de Badajoz, así que todo el resto de testigos sabe a qué atenerse.

Vamos a imaginar por un momento que ni Evaristo Valentí ni Yolanda Sánchez hubieran perdido de pronto la memoria y quisieran contarle al juez la verdad. Por qué sabían ellos que la plaza había sido convocada a medida para el «hermanísimo». Cómo se enteraron. Quién más lo sabía, además de ellos dos. Con sus testimonios sería mucho más sencillo hacer justicia, pero ellos conocen a los dueños del cortijo en el que trabajan y cómo se las gastan quienes manejan los ascensos o pueden amargarte la vida y, claro, Evaristo y Yolanda son humanos que saben que no solo sus carreras profesionales, sino incluso las de sus familiares dependen de lo que ahora recuerden o hayan olvidado. Nadie incurre en un falso testimonio solamente porque se olvide de algo o lo recuerde de una forma que sea más conveniente para el señorito del cortijo. El problema no está en la memoria de los testigos, sino en que una diputación sea un cortijo de señoritos del PSOE.


Publicado el 02/06/2026 en OKDIARIO