El ascazo de lado de la historia sanchista


 

«Es la forma en la que España se mantiene en el lado correcto de la historia», afirmó Pedro Sánchez en 2024, cuando el ministro José Manuel Albares anunció que España se iba a sumar al procedimiento del Tribunal Internacional de Justicia contra Israel, por defenderse de los ataques terroristas de Hamás en Gaza iniciados el 7 de octubre de 2023, el día que los ayatolás de Irán empezaron la guerra a través de su brazo terrorista. Porque esta guerra contra Irán no la han empezado ni el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ni el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Esta guerra la empezó el 7 de octubre de 2023 el ayatolá Alí Jamenei, cuando dio la orden a sus terroristas para que entraran a sangre y fuego en Israel, degollando bebés, quemando vivos a ancianos, violando, torturando y asesinando a 1.200 personas, incluidos 36 niños, y secuestrando a otras 251, de los que solo 168 fueron liberados con vida.

En aquella ocasión, los sanguinarios terroristas de Hamás felicitaron a Pedro Sánchez por tercera vez, tras haberlo hecho cuando el presidente del Gobierno reconoció el Estado de Palestina y cuando, un mes después de los atentados, visitó el paso de Rafah, fronterizo entre Gaza y Egipto, apoyando a los terroristas. Pero no fue la última; hay una cuarta felicitación de Hamás a Pedro Sánchez cuando anunció el embargo de armas a Israel en septiembre del año pasado, lo que los sanguinarios terroristas, financiados y patrocinados por Irán, calificaron como «un importante paso político y moral». El lado correcto de la historia ha sido para Pedro Sánchez siempre el de los terroristas.

Pero nuestro presidente del Gobierno no se conforma con el prestigio internacional que le otorga el cuatro veces repetido agradecimiento de los asesinos terroristas y, en su ambición por pasar a la historia, ha logrado un nuevo hito inigualable. Ayer Sánchez logró que le felicitaran personalmente los líderes mundiales del Eje del Mal, esa red terrorista dirigida, financiada y coordinada por Irán que integra a Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza, los hutíes de Yemen, las milicias chiíes en Irak y al ya depuesto gobierno de Bashar al-Ásad en Siria. A su decisión de no permitir que Estados Unidos pueda usar sus bases militares en territorio español en su lucha contra Irán, los ayatolás respondieron con un comunicado en el que dijeron que «Irán reconoce plenamente y respeta esta posición, que está en consonancia con el derecho internacional». Deben referirse a algún supuesto «derecho internacional» a colgar a homosexuales de las grúas, asesinar a palos a las mujeres que llevan mal puesto el hiyab o represaliar sanguinariamente a decenas de miles de ciudadanos que se manifiestan por la libertad.

El lado correcto de la historia sitúa a Pedro Sánchez estrechando la mano de la portavoz de Bildu, condenada por apología del terrorismo de ETA, y aceptando sus votos manchados de sangre inocente para permanecer en la Moncloa. Del mismo modo, Sánchez se opuso a la intervención de EEUU en Venezuela para poner fin a la narcodictadura chavista, calificándola de «acción militar a todas luces ilegal» con el único objetivo de «apropiarse de los recursos naturales» de otro país, situándose de nuevo en contra de nuestro aliado para colocarse en el que para él es «el lado correcto de la historia», que, casualmente, le aleja siempre de las democracias occidentales y le sitúa en línea con los más sanguinarios asesinos de España y del resto del mundo.

Vaya ascazo de lado ha elegido Sánchez para entrar en los libros de historia. Para Pedro Sánchez, el lado correcto de la historia le sitúa junto a ETA, al lado de los chavistas y recibiendo las repetidas felicitaciones de los terroristas de Hamás y de los asesinos ayatolás.


Publicado el 03/03/2026 en OKDIARIO

Cantando ‘La Internacional’, Sánchez quiere prohibir el ‘Cara al Sol’


 

Cuando la portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez, Elma Saiz, anunció el lunes la desclasificación de los documentos del 23F, dijo, leyendo un texto que llevaba escrito, que su intención era «impedir que la ultraderecha siga utilizando los bulos y la desinformación para difundir teorías que no merece nuestra democracia y para desinformar a los jóvenes, a chavales que piensan que con Franco se vivía mejor y que van cantando el Cara al Sol por nuestras calles».

Pedro Sánchez aprovechó cuando aún podía sacar adelante leyes sin que se las vetaran Junts, Podemos, el PP y VOX, para aprobar en 2023 un Real Decreto-ley que, con la excusa de la Guerra de Ucrania y la reconstrucción de la isla de La Palma, rectificó la Ley de Fundaciones con el objetivo de forzar la extinción de la Fundación Francisco Franco. Pero aún no se ha atrevido a iniciar el proceso de ilegalización del partido Falange Española de las JONS, cuyo himno es el Cara al Sol, quizá temiendo que la ilegalización de cualquier partido político podría acabar suponiendo la prohibición de Bildu, en cuyos votos se apoya.

Pero, aunque no prohíben ni ilegalizan el Cara al Sol, pretenden evitar que los jóvenes lo canten, mientras Pedro Sánchez presume de cantar La Internacional con su puño en alto. En los estatutos del PSOE no se menciona nada de ningún himno oficial, pero en su página web aparecen diferentes versiones —orquestal, jazz, rock, andaluza, gallega, vasca, etc.— del Aria de la Rosa que le encargaron al compositor de TVE Julio Mengod en los años 80 del siglo pasado para las campañas electorales. El Aria de la Rosa parece la sintonía de un documental de La 2, sin letra, pausada y poco épica; así que a Pedro Sánchez le gusta mucho más cantar, puño en alto, La Internacional y así lo hace al clausurar los actos de su partido.

El PSOE fue fundado en 1879 por Pablo Iglesias Posse, como un partido revolucionario de ideología marxista, ideas que defendieron sus hoy admirados líderes históricos, como el protagonista del golpe de Estado de 1934 contra la II República, Indalecio Prieto, y el colaborador del dictador Primo de Rivera y provocador de la Guerra Civil, Francisco Largo Caballero.

Esta ideología marxista en el PSOE se mantuvo en sus estatutos incluso después de su Congreso número 28, celebrado en Madrid en mayo de 1979, como bien justificaba el que entonces era su secretario de Organización, Alfonso Guerra: «La única declaración fundacional de un partido en la que participó Karl Marx fue en la declaración del PSOE». No fue hasta septiembre de ese mismo año cuando los socialdemócratas alemanes convencieron a Felipe González de que, si quería seguir contando con su ayuda, tenía que abandonar el marxismo revolucionario.

Le costó, tuvo que dimitir como secretario general tras fracasar en el congreso ordinario y solamente tras verse dirigidos por una comisión gestora, los socialistas más radicales aceptaron desprenderse del marxismo. Pero aun así, Pedro Sánchez sigue cerrando los congresos del PSOE cantando, puño en alto, La Internacional, el himno de un comunismo que ha causado 100 millones de muertos en el mundo.

En 2019, el Parlamento Europeo aprobó por una impresionante mayoría de 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones, una resolución que equiparó al régimen comunista con el nazi, ya que ambos «cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad». También expresó «su preocupación por el hecho de que se sigan usando símbolos de los regímenes totalitarios en la esfera pública».

Por todo ello, el Parlamento Europeo pidió a los Estados miembros que sensibilicen a las nuevas generaciones respecto a estos crímenes comunistas incluyéndolos «en los libros de texto de todas las escuelas de la Unión», para que así se favorezca una «cultura común de memoria histórica» que condene el comunismo. A lo que Pedro Sánchez ha reaccionado cantando La Internacional, puño en alto.

El presidente del Gobierno se pasa las resoluciones del Parlamento Europeo por el mismo sitio que se pasa la Constitución cuando indulta a los golpistas. Nadie ha visto que los jóvenes españoles vayan por la calle cantando el Cara al Sol, pero tenemos que aguantar que Sánchez cante, puño en alto, el himno de los comunistas.


Publicado el 26/02/2026 en OKDIARIO

Como ‘therians’ de perros y gatos


 

Ahora que la prensa ha puesto de moda a los therians, que son esas personas aburridas de la vida que se identifican con un animal y se disfrazan como si lo fueran, podríamos encontrar un símil en la política actual donde encontramos una estrategia electoral entre el PP y Vox que podríamos llamar «convivencia de perros y gatos», o, para ser más exactos, «simulacro therian de perros y gatos».

Veamos primero las declaraciones que hacen unos y otros. Empecemos, por ejemplo, por lo que dijo Azcón en la campaña de Aragón: «Cada voto a Vox beneficia a Sánchez», lo que Feijóo reafirmó diciendo: «No votéis al adversario. Los votos que no vayan a parar a Azcón serán votos al PSOE». Esta misma idea de que votar a Vox solamente beneficia al PSOE y a Pedro Sánchez la han machacado otros muchos dirigentes del PP, y sus voceros en los medios de comunicación, donde se han leído titulares tan ridículos como: «El éxito estéril de Vox solo favorece a Sánchez».

Del otro lado, podemos encontrar infinidad de declaraciones de Santiago Abascal en las que repite constantemente la misma idea de que PP y PSOE son lo mismo: «Da igual de lo que hablemos, de las políticas verdes, de las políticas migratorias, de las políticas fiscales, de las políticas educativas… son las mismas, con pequeños maquillajes. Son lo mismo en las políticas, en las maneras, e, incluso, en la corrupción». O como dice el secretario general de Vox, Ignacio Garriga: «Solo hay dos opciones: Vox o el bipartidismo».

A continuación, analicemos los datos indiscutibles. El número de presidentes de comunidades autónomas del PSOE que lo han sido gracias a los votos o la abstención de Vox es, exactamente, cero patatero. Por el contrario, gracias a los votos de los de Abascal fueron investidos, en Madrid, Isabel Díaz Ayuso en 2019 y 2021, en Andalucía, Juanma Moreno Bonilla en 2019, en Murcia, Fernando López Miras en 2019 y 2023, en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco en 2022, en Aragón, Azcón en 2023, y con toda probabilidad también en 2026, en Valencia, Mazón en 2023 y Juanfran Pérez Llorca en 2025, en Baleares, Marga Prohens en 2023, y en Extremadura, María Guardiola en 2023 y quizá de nuevo en 2026. Respecto a los ayuntamientos, donde el alcalde es investido con mayoría simple, sin que sea necesaria la mayoría absoluta, la lista de alcaldes del PP a los que Vox ha permitido gobernar en minoría incluye a Valencia, Sevilla, Zaragoza, Palma, Alicante, etc., hasta un total de 11 capitales de provincia. Mientras que la lista de alcaldes del PSOE a los que Vox permite gobernar en minoría es también de cero absoluto.

De cara a la competencia electoral fingen llevarse como perros y gatos. Si de verdad Vox pensara que PP y PSOE «son lo mismo» no tendría ningún sentido que, gracias a sus votos, el PP gobernase 8 comunidades y 11 capitales mientras que al PSOE no le deja hacerse con el poder en ningún lugar. Y si fuera cierto que el PP creyera que los votos a los de Abascal benefician a Pedro Sánchez, no se sentarían a negociar con ellos cada vez que tienen ocasión. Como perros y gatos se pelean delante de su público y, cuando nadie los ve, se quitan las caretas de therian y se convierten en políticos responsables.

Este fingido enfrentamiento está permitiendo que el Partido Popular acerque su discurso a los votantes moderados de centro izquierda que están escandalizados con la corrupción y la ruina que el socialismo siempre provoca; sabiendo que tanto los votantes que pudiera estar perdiendo por la derecha como los de aquellos de izquierda menos moderada y más, entre comillas, «antisistema», los está recogiendo un Vox con el que siempre van a poder llegar a algún tipo de acuerdo. La estrategia de convivencia de perros y gatos, fingiendo enfrentamiento entre los que siempre acaban llegando a acuerdos, está funcionando para librarnos de tan nefasto socialismo.


Publicado el 24/02/2026 en OKDIARIO