Pedro Sánchez lo ha podrido todo


 

Unos años antes de que naciera Jesucristo, el poeta latino Horacio dejó escrito en su primer libro de Epístolas: Sincerum est nisi vas, quodcumque infundis, acescit, es decir, que, si un vaso no está limpio, todo lo que viertas en él se corromperá. La corrupción no es otra cosa que podredumbre, putrefacción social y moral. Las bacterias, hongos y mohos se transmiten por contacto directo, favorecido por el calor y la humedad. Un proceso biológico bien documentado ocurre cuando dejas una manzana podrida dentro de un cesto de frutas sanas y todas se echan a perder. Pedro Sánchez venía ya corrompido de casa, así que todo lo que se ha relacionado con él se ha envilecido hasta la náusea, sin más solución que desecharlo para abono.

Hasta que conoció a Begoña a finales de 2003, Pedro Sánchez no era nadie. En mayo de ese mismo año 2003 se había presentado a las elecciones municipales de Madrid en la lista del PSOE encabezada por Trinidad Jiménez, quien posteriormente casaría a Pedro y Begoña. Iba en el puesto 23 de la lista y, como el PSOE sólo consiguió 21 concejales, tuvo que esperar hasta que hubo una vacante en 2004. Pero, a partir de que conoció a Begoña, el joven concejal Pedro Sánchez echó a correr a toda velocidad.

En 2008, Sánchez se presentó a las elecciones generales por Madrid, pero no consiguió su escaño hasta que Pedro Solbes dimitió en 2009. Cuando Rubalcaba dimitió tras los malos resultados del PSOE en las europeas de 2014, Sánchez anunció su candidatura a la Secretaría General, proclamándose ganador. Solo 5 años después de entrar en el Congreso de los Diputados, y a los 11 años de conocer a Begoña Gómez, cuando era un simple concejal de los que rellenaban las listas en las últimas plazas. Y ahora nos cuentan que todo fue gracias al dinero de Sabiniano.

El suegro de Pedro Sánchez, Sabiniano Gómez, ha tenido una clarísima influencia en la carrera política del marido de su hija Begoña. Un hombre que, junto a sus hermanos, hizo fortuna en tiempos de Franco explotando varios negocios de prostitución y saunas gais en los que hay quien dice que se explotaba a menores extranjeros. Ese dinero sucio, manchado del sudor y de las lágrimas de los hombres y mujeres explotados por el suegro de Sánchez en el sucio negocio de la prostitución, favorecido por dirigentes ultraderechistas de entornos franquistas, también sirvió para pagarles la casa al matrimonio Sánchez Gómez; y, según ha contado Koldo, también lo usó para ganar las primarias del PSOE.

Toda la carrera política de Pedro Sánchez estuvo impulsada por su suegro podrido y corrupto, y esa podredumbre ha tardado poco en contaminar todo lo que tocaba. Sentimos náuseas al ver lo podridos que están Ábalos y Koldo, riéndose en el banquillo de los acusados mientras declaran como testigos las mujeres a las que colocaban para que cobraran sin trabajar. Exactamente lo mismo que hacía el hermano de Pedro Sánchez, cobrando de la diputación socialista de Badajoz, sin despacho, sin trabajo, por todo el morro y, encima, viviendo en Portugal para defraudar a Hacienda, con informes periciales de la Agencia Tributaria que lo respaldan. Su esposa, Begoña, pentaimputada por corrupción. Trenes que descarrilan porque el dinero que debía dedicarse a su mantenimiento se ha ido en mordidas y enchufes. Apagones como nunca antes habían ocurrido. Negocios corruptos con las mascarillas del COVID… todo da un asco inaguantable.

Y lo peor es que la podredumbre de Sánchez ha contagiado hasta a unos votantes socialistas a los que parece que todo les da igual mientras no gobierne la derecha. Los votantes del PSOE, en contacto con la putrefacción de Sánchez, se han podrido como él, dan el mismo asco y sirven para lo mismo: el desecho.


Publicado el 09/04/2026 en OKDIARIO

El bulero Javier Ruiz sigue como si nada


 

Vosotros sois muy jóvenes, por eso no os acordáis de que, a finales de los años 70, cuando formaba parte del elenco del concurso Un, dos, tres, el gran Joe Rígoli hizo popular a su personaje Felipito Takatún, quien, incansable al desaliento, terminaba sus actuaciones poniendo cara de conejo y diciendo «¡Yo sigo!», lema al que hasta dedicó una canción. Takatún era feo hasta decir basta y más torpe que un elefante en una cristalería; todo le salía mal, pero él siempre terminaba amenazando con su «¡Yo sigo!», exactamente igual que Javier Ruiz, nuestro Javierito Takatún.

La estrategia de Javierito es exactamente la misma que la de Felipito; cada vez que la lía parda, él lo niega, se queja de que le atacan los nazi fachas, y amenaza con seguir. No falla. Fue absolutamente risible su reacción cuando, tras el apagón que dejó sin electricidad a más de 50 millones de personas de España, Portugal y Andorra, salió a la luz un vídeo publicado en la Cadena Ser, en el que Javierito había afirmado con absoluta rotundidad que «El miedo a un gran apagón es un miedo infundado, es un gran bulo. España no tiene riesgo de apagón, ni por capacidad, ni por generación, ni por distribución». Cuando ocurrió ese apagón que él había dicho que era «un gran bulo», Javierito llamó «ratas» a quienes se lo recordaban, argumentó que «el corte de gas de Putin» no había tenido nada que ver, presumió de que la luz se había restablecido al 99,95% unas 18 horas después, y anunció que él iba a seguir.

Hace unos meses, en noviembre del año pasado, disfrazó de médico a quien luego se supo que es la Secretaria de Salud de UGT Sevilla: una cocinera del Hospital Virgen del Rocío durante 25 años que recientemente obtuvo una plaza de auxiliar administrativo que no ocupa por estar liberada sindicalmente. A esta liberada sindical le puso una bata de médico, le colgó un fonendoscopio del cuello, la rotuló como sanitaria y le preguntó: «¿Qué habéis comentado vosotros?, porque solo podéis acceder los médicos»; a lo que la sindicalista respondió: «Nosotros estamos alucinando».

Cuando se descubrió que TVE había presentado como médico a una cocinera de UGT, Javierito volvió a decir «¡Yo sigo!» y la entrevistó de nuevo, presentándola esta vez como «sanitaria responsable de admisión en traumatología del Hospital Virgen del Rocío», enseñó a cámara un papel que dijo que era oficial en el que solo se leía Junta de Andalucía y, en lugar de reconocer que había intentado engañar a la audiencia haciendo pasar por médico a quien ni siquiera es sanitaria, lanzó un nuevo bulo que fue rápidamente desmentido por la propia entrevistada, quien aclaró que no era responsable de nada, sino una simple auxiliar administrativa liberada de UGT.

Pero a Javierito le da todo igual, y él sigue. Este lunes, el ex comisario José Manuel Villarejo, a la salida de la primera sesión del juicio de la trama Kitchen, entró en directo en el programa Mañaneros que él presenta en Tele Pedro, asegurando que «parece mentira» que Javier Ruiz mienta tanto sobre él «con lo buenos amigos que hemos sido en el pasado», a lo que el presentador saltó inmediatamente diciendo «No, no, no, no. No, comisario, usted y yo ni nos conocemos. Nunca en la vida. No nos conocemos usted y yo, comisario. Absolutamente falso. Miente Villarejo, jamás hemos tenido esa conversación».

Y solo han tenido que pasar unas horas para que OKDIARIO vuelva a dejar por embustero a Javierito Takatún, publicando ese audio mencionado por Villarejo en el que se escucha a Ruiz quedando a disposición de Villarejo para coordinar con él lo que fuera a publicar. De nuevo Ruiz hace lo mismo que siempre, acusa de cloaqueros a quienes demuestran que es un mentiroso, afirma que «jamás he visto a Villarejo», porque lo que ha salido de momento es una amistosa conversación telefónica y, como siempre, suelta su «¡Yo sigo!».

La reacción de Javier Ruiz cada vez que se demuestra que es un mentiroso es insultar, negar lo evidente y seguir como si no pasara nada. Esto en las democracias no se permite.


Publicado el 07/04/2026 en OKDIARIO

Las urnas juzgarán la malversación de Begoña


 

Como datos ciertos, conocidos e indiscutibles, tenemos que Begoña Gómez, la hija de Sabiniano, el chulo de putas, no pudo completar ningún tipo de estudios universitarios, así que su padre, con el dinero manchado del sudor y las lágrimas de las mujeres y hombres a los que explotaba, le pagó primero un titulín de una escuela privada que ella dijo que era una licenciatura y, a continuación, le pagó con el mismo dinero sucio un cursillo, también privado, en el ESIC, que ella dijo que era un máster.

Varios testigos han publicado declaraciones periodísticas en las que afirman que las primeras experiencias profesionales de Begoña Gómez fueron en las saunas y los prostíbulos de su padre, donde, dicen, realizaba funciones administrativas, como el pago a proveedores. Pero en su currículum oficial lo primero que aparece es como directora del Centro de Negocios Atenea, una SL con domicilio a escasos metros de distancia de las saunas de su padre, que se dedicaba al alquiler de oficinas y despachos, que es fácil imaginar de quién eran. Después fichó por Inmark, una pequeña empresa donde impartía formación a comerciales de telemarketing y de puerta fría para aseguradoras, compañías eléctricas, ONGs, etc.

Cuando Begoña Gómez fichó por Inmark, Cristina Álvarez llevaba ya unos años trabajando en dicha empresa como comercial, y allí se convirtió en la asistente más cercana y mano derecha de la mujer de Sánchez. Trabajaron juntas durante una década, hasta que Cristina se marchó al Instituto de Directivos de Empresa (IDE-CESEM) a finales de 2007. Begoña continuó en Inmark hasta que, justo cuando Pedro Sánchez se hizo con la presidencia del Gobierno, ella fichó por el África Center del Instituto de Empresa (IE). Curiosamente, ambas pasaron del telemarketing a las escuelas de negocios privadas.

Y fue entonces cuando Begoña tiró de Cristina y la eligió para que Moncloa la contratase de nuevo como su asistente personal. Según han declarado ambas, no hubo proceso selectivo alguno; su nombramiento se basó únicamente en una amistad personal previa. Formalmente se le adjudicó el cargo de directora de Programas de la Secretaría General del departamento de Presidencia del Gobierno, pero ni había programas que dirigir ni ninguna dependencia de ningún secretario general; era la asistente personal de la esposa del presidente del Gobierno.

Este tipo de asistentes personales han existido siempre; es lógico y no hay ningún problema en que la mujer del presidente del Gobierno cuente con una ayudante para su agenda oficial. Tampoco se le puede poner ninguna pega a que para este cargo se elija a una persona que cuenta previamente con su absoluta confianza. El problema no está en Cristina, sino en Begoña. La mujer de Pedro Sánchez ha roto con medio siglo de tradición democrática, porque ni siquiera intenta aparentar honradez, sino que se esfuerza en presumir de que ella es la puerta por la que se accede a los cuantiosos fondos públicos que reparte su marido, contando para ello con la inestimable ayuda de su amiga Cristina.

Nunca antes de Begoña, ninguna otra esposa de un presidente del Gobierno se había dedicado a los negocios privados durante su presidencia, y mucho menos con el descaro con el que la mujer de Sánchez presume de enseñar a sus clientes a acceder al dinero del presupuesto que reparte su marido. Hoy OKDIARIO publica en exclusiva que Cristina Álvarez acompañó a la mujer de Pedro Sánchez al menos en 27 actos y eventos relacionados con su actividad privada, sin la menor relación con las funciones por las que cobraba de la Presidencia del Gobierno. Y no asistía como público, sino que se encargaba de su organización y hasta realizaba labores de azafata.

Si los 50.000 euros al año que cobra Cristina Álvarez sirven para pagar su trabajo como ayudante de Begoña Gómez en sus actividades privadas, se estarían malversando esos fondos públicos, y malversar es robar. Los juzgados decidirán si se ha cometido un delito o no, pero los votantes sabemos que usar el Falcon del Ejército para llevar a los amigos a un concierto, llevarse a la familia de vacaciones a un palacio del Estado y utilizar a una empleada pública para hacer negocios privados son actitudes propias de un tirano de república bananera, y las urnas son el juez al que más deberían temer los políticos.


Publicado el 02/04/2026 en OKDIARIO